Entrevista a Albert Ferrer
CEO de Imecnor Ibérica
¿En qué innova su compañía?
Imecnor trabaja a conciencia para aunar el diseño, la robótica y la computación para construir una industria en la que los desafíos para las compañías sean más asequibles. Nuestra oficina técnica trabaja diariamente para crear entornos, máquinas y celdas robotizadas, con los estándares más exigentes del mercado, en sectores cuyo foco es el procesado de madera, la inyección de plástico en el automóvil, las carrocerías para vehículos pesados o el control de calidad.
Desde hace dos años innovamos en la transformación energética, el fallo por fatiga de máquinas rotativas y la manipulación de precisión, con patentes en dichos ámbitos que nos aseguran una buena posición de mercado.
¿Qué objetivo empresarial le gustaría conseguir en los próximos años?
Nuestra intención es crecer de forma razonada, rápida y controlada. Para ello, disponemos de un equipo cualificado y alineado con este objetivo.
“Nuestras soluciones van dirigidas a sectores cuyo foco es el procesado de madera, la inyección de plástico en el automóvil, las carrocerías para vehículos pesados o el control de calidad”
¿Cuál es el principal reto que afrontan?
La transición hacia la integración de sistemas electromecánicos con la introducción de robots es un desafío en tanto la educación y la asimilación de los conocimientos necesarios para desarrollar las exigencias de los mercados punteros no es realista atendiendo a la demanda de dichos mercados. Es decir, existe un deseo y unas previsiones a las que les falta la plena introducción del factor humano, que es el que debe realizar los desarrollos que las grandes empresas solicitan.
Por ello, al menos nosotros, trabajamos con plazos realistas de acuerdo con las capacidades que los equipos de la compañía tienen para desarrollar las peticiones de nuestros clientes, aunque reconozco que nos ha costado frenar nuestra ganas de crecer para adecuarnos a nuestra realidad estructural.
¿Qué avances tecnológicos espera ver en su sector de aquí a 2030?
Tengo claro que una mejor calidad de vida de los trabajadores de las compañías que están apostando por la automatización con robots. El hecho de que el buen diseño incluya seguridad, confiabilidad y predicción de defectos también va a redundar en un aprovechamiento de los recursos empresariales y, como consecuencia, la competitividad se verá aumentada por la cantidad de datos que las organizaciones ya manejan conscientemente, siempre que se sepa hacer un buen uso de ellos.
“La transición hacia la integración de sistemas electromecánicos con la introducción de robots es un desafío”
¿Qué tres habilidades valoran más en su compañía al contratar talento?
Profesionalidad, capacidad de aprendizaje y empatía. Valoramos que la persona que vaya a incorporarse tenga unos valores morales recios, una capacidad de adaptación y versatilidad elevadas, además de una impecable atención al cliente, en cualquiera de los departamentos.
¿Qué proyecto de su compañía, de los últimos dos años, destacaría?
Un reto considerable ha sido trasladar, adaptar y reprogramar las máquinas de una planta. Cuando se trabaja con maquinaria antigua, surgen situaciones inesperadas por las modificaciones que se realizan en las líneas que componen dicha planta. Una máquina que trabaja con un entorno de programación puede encontrarse no muy entendible por no disponer total o parcialmente de explicaciones en el código que faciliten la labor y puede carecer de los esquemas con las modificaciones que han ido realizándose en ella. Hay que trabajar de forma ágil y resolver problemas, que es para lo que nos contratan los clientes: proveer y resolver.