Entrevista a Luis Jiménez, Market Director Electronics en 3M España

Luis Jiménez es director de mercado de la división Electrónica de 3M España, una multinacional de origen estadounidense especializada en innovación tecnológica y científica aplicada a sectores como la industria. Ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y con formación ejecutiva por el IESE y por Harvard Business School, acumula más de 14 años en esta compañía.
¿En qué pueden ayudar a una empresa que desarrolle o integre sistemas robóticos?
Desde el área de Electronics, proporcionamos materiales y componentes esenciales para hacer posible cualquier dispositivo. En todo sistema robótico o automatización, siempre hay una “mente” electrónica que lo gobierna: el procesador. Este chip se fabrica mediante procesos avanzados, se encapsula y finalmente se instala en una placa. A partir de ahí, es necesario gestionar la disipación térmica, protegerlo frente a interferencias electromagnéticas y garantizar el aislamiento eléctrico adecuado. Para que esa placa cumpla su función, debe comunicarse con otras placas o con los accionamientos que dan vida al robot o al automatismo. Del mismo modo, los sensores que permiten la retroalimentación del sistema deben estar correctamente conectados, asegurando la fiabilidad de la conexión y la integridad de la información que transmiten.
En cada una de las etapas de este proceso, desde la fabricación del chip hasta la conexión de los sensores, 3M ofrece materiales que hacen posible un rendimiento más eficiente, fiable y duradero. Desde abrasivos empleados en la producción de semiconductores, pasando por materiales de interfaz térmica para la gestión del calor, films de aislamiento eléctrico y hasta cables y conectores que garantizan la interconexión de todos los sistemas.
Asegura que destacan en “la innovación y el suministro de materiales para impulsar la industria electrónica”. ¿Qué innovación más reciente que hayan lanzado al mercado destacaría?
Por citar dos ejemplos recientes de lanzamientos, uno es la tercera generación de nuestra gama de conectores rápidos Mini Clamp III, y el otro, la nueva familia de espumas conductoras eléctricas MSG7000SDX. Los Mini Clamp son conectores compactos con tecnología IDC, que permiten realizar conexiones rápidas y fiables sin necesidad de pelar ni soldar los conductores. Están disponibles en distintas configuraciones y para cables de pequeño calibre, siendo habituales en aplicaciones de automatización industrial, sensores, control, robótica e iluminación. La principal mejora respecto a la generación anterior radica en un nuevo diseño interno, que nos permite cubrir un rango más amplio de secciones de conductores con un mismo conector, reduciendo así el stock de material necesario.
En cuanto a la gama MSG7000SDX, hemos combinado diversas tecnologías, como es habitual en nuestros desarrollos. Por un lado, una espuma metalizada que mantiene una alta compresibilidad y garantiza un contacto mecánico y eléctrico fiable; y, por otro, una malla conductora que aporta resistencia mecánica al conjunto, evitando que la espuma presente la tendencia habitual a romperse o rasgarse.
Una de las tendencias más determinantes en los materiales destinados a la industria electrónica es la compatibilidad electromagnética (EMC), que está impulsando el desarrollo de materiales cada vez más avanzados
¿Qué tendencias subrayaría en relación con los materiales destinados a la industria electrónica?
Actualmente, una de las tendencias más determinantes es la compatibilidad electromagnética (EMC), que está impulsando el desarrollo de materiales cada vez más avanzados. Hoy en día, la mayoría de los dispositivos con los que interactuamos a diario incorporan algún tipo de electrónica y, además, muchos de ellos están conectados entre sí. Vivimos rodeados de ondas de distintas frecuencias que deben “entenderse” y coexistir sin interferirse mutuamente. Esta necesidad genera un fuerte impulso en la investigación orientada al desarrollo continuo de nuevos materiales apantallantes y absorbentes, esenciales para garantizar que todos nuestros dispositivos sean electromagnéticamente compatibles.
La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico en todos los sectores. ¿Qué papel juega en el desarrollo de nuevos materiales electrónicos dentro de 3M?
La sostenibilidad es uno de los pilares fundamentales en la hoja de ruta de desarrollo de productos de 3M. Siempre lo ha sido, gracias a iniciativas históricas como el programa 3P (Pollution Prevention Program), que en 2025 celebra su 50 aniversario. Este programa reconoce los proyectos de la compañía que logran reducciones significativas, como más de 3.500 litros de agua o 1.000 kg de gases de efecto invernadero al año. En los últimos años, hemos ido un paso más allá, incorporando la sostenibilidad como un requisito esencial en el lanzamiento de nuevos productos. En 3M, ningún producto llega al mercado si no contribuye positivamente a la reducción de emisiones, la mejora de la eficiencia energética o la disminución del impacto ambiental.
¿Cuáles cree que son los retos que afronta la industria electrónica en los próximos años?
Además de los desafíos comunes a cualquier sector industrial, como las tensiones geopolíticas y sus efectos sobre las materias primas, las cadenas de suministro o la propiedad tecnológica, el mayor reto de la industria electrónica sigue siendo el de siempre: mantener un desarrollo exponencial en la teoría y, al mismo tiempo, hacerlo realidad. Hasta hace pocos años, los avances tecnológicos, amparados por la Ley de Moore, eran auténticos prodigios que sorprendían por su rapidez y alcance. Sin embargo, la adopción tecnológica era más lenta que la capacidad de la industria para innovar. Hoy ocurre lo contrario: la adopción es casi instantánea, impulsada por el aumento del poder adquisitivo global y la digitalización, lo que genera una demanda constante e insaciable de innovación. Los avances ya no se perciben como milagrosos, sino como algo esperado, incluso insuficiente.
Podríamos llegar a una situación en la que la industria no logre satisfacer el ritmo de demanda tecnológica de la sociedad. No obstante, soy optimista: contamos con un nuevo aliado, aunque de doble filo, la inteligencia artificial (IA). La IA representa los “hombros de los gigantes” sobre los que nos apoyaremos para ver más lejos y avanzar más rápido. Pero, como toda herramienta poderosa, plantea un reto: su alto consumo energético. Aun así, confío en que la propia IA contribuirá a superar esa barrera. Vivimos, sin duda, una nueva revolución industrial, que debemos aprender a surfear con equilibrio y visión.
Cada vez observamos más casos de relocalización de procesos de fabricación e integración en Europa, que anteriormente se llevaban a cabo en Asia
3M está presente en decenas de países. ¿Qué peso tiene la división española en el mercado europeo dentro del segmento de electrónica?
Actualmente, 3M cuenta con más de 62.000 empleados distribuidos en unas 290 ubicaciones, de las cuales 200 son plantas de fabricación o centros de distribución, en 50 países desde los que se da servicio a todas las regiones del mundo. Cada sector tiene sus áreas geográficas clave, y es indudable que el mercado asiático sigue siendo el principal referente en la fabricación de electrónica. Sin embargo, la situación geopolítica actual está impulsando la relocalización de la producción de industrias estratégicas, como la electrónica, hacia zonas que durante las últimas décadas habían externalizado su capacidad industrial. A esto se suman los avances en sectores como los centros de datos o el vehículo eléctrico y autónomo, que están otorgando una relevancia creciente a la electrónica en el mercado europeo. En este contexto, España juega un papel destacado, en gran parte gracias al peso de la industria de la automoción, ya que somos el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa, solo por detrás de Alemania. Y como automoción y electrónica están estrechamente ligadas, esto posiciona a España como un país clave en el presente y el futuro del sector.
Afrontamos las últimas semanas de 2025. ¿Qué balance hace de este año?
El 2025 está siendo un buen año desde el punto de vista empresarial. El sector avanza a un ritmo positivo, aunque la industria de la automoción europea atraviesa un momento complicado, lo que inevitablemente repercute en la dinámica industrial general. Aun así, la tendencia es alentadora. Cada vez observamos más casos de relocalización de procesos de fabricación e integración en Europa, que anteriormente se llevaban a cabo en Asia. Este movimiento tiene un impacto muy positivo en la cadena de valor local. Si el cierre de 2025 y el inicio de 2026 mantienen esta inercia, podríamos estar ante el comienzo de una etapa muy favorable para la industria europea, y especialmente para la española.
¿Cómo valoran su experiencia como asociados de AER Automation?
Nuestra experiencia con AER Automation es plenamente positiva. Se trata de una asociación dinámica, en crecimiento y referente nacional en dos ámbitos esenciales para el desarrollo industrial: la robótica y la automatización. Pero, sobre todo, es una organización con vocación de seguir avanzando, como se demostró recientemente en el Summit de Málaga. Desde 3M siempre estaremos dispuestos a colaborar en estas dinámicas cooperativas. Un buen ejemplo de ello fue el Open Day que tuvimos el privilegio de acoger en mayo del año pasado en nuestro Centro de Innovación de Madrid.





