“AER tiene que seguir creciendo para ser indispensable en las decisiones empresariales futuras”

Entrevista a Miquel Seriola, presidente de IDASA

Entrevista Miquel Seriola Idasa Aer Automation
Miquel Seriola, presidente de IDASA

Miquel Seriola fue nombrado el pasado 11 de julio como Socio Honorario de AER Automation, una entidad a la que ha estado vinculado desde su creación y en la que ha ejercido como tesorero durante varios años. En 1986, fundó IDASA, una ingeniería familiar establecida en Sant Quirze del Vallès (Barcelona) especializada en el diseño e implantación de soluciones de robótica y automatización industrial.

Muchas cosas han cambiado en el sector desde la creación de la Asociación Española de Robótica en 1985 hasta la actualidad. Si tuviese que explicar esta evolución, ¿qué elementos destacaría?

La Asociación fue promovida por un grupo de personas que empezábamos a entender que la robótica en España era importante para la evolución del sector industrial, aunque ninguno imaginamos en aquel momento que acabaría siendo tan necesaria. Durante los primeros años, fue un lugar de encuentro para profesionales implicados en el futuro de la industria española, conjugando talento universitario, técnico, divulgativo e investigador. Además, había dos grupos de empresas: las automovilísticas y las demás.

El sector automotriz entendió rápidamente que debía automatizarse con robots, pero el resto de industrias eran más recelosas: ¿quién mantendrá al robot? ¿quién lo reparará si deja de funcionar? ¿cómo amortizaré la inversión? Eran algunas de las preguntas más frecuentes. El proceso de crecimiento de AER Automation fue lento y costoso, pero la integración en la Federación Internacional de Robótica (IFR) nos dio credibilidad y nos permitió avanzar.

¿Cree que la robótica y la automatización han evolucionado de la forma en que se esperaba, o se vaticinaba, en los años ochenta y noventa?

Sí, esperábamos entonces este crecimiento del parque de robótica. España era y sigue siendo un país de referencia en la fabricación de automóviles, con plantas distribuidas por distintas comunidades autónomas. Cuando este sector instaló los primeros robots, ya vimos que el potencial era enorme.

Durante su trayectoria laboral ha ayudado a promocionar la robótica en España, siendo pionero en la introducción de robots en actividades productivas. ¿Cómo valora la posición de nuestro país en robótica y automatización en un contexto puramente europeo?

Como menciono en la anterior pregunta, la ventaja de nuestro país es que, desde siempre, hemos sido buenos fabricando vehículos. Y cada vehículo integra un sinfín de elementos que, en algunos casos, también se producen en España. En este sentido, las empresas españolas de Tier 1 apostaron por la automatización para ofrecer mayor flexibilidad, calidad y productividad a los fabricantes ensambladores y creo que no tienen nada que envidiar a compañías similares del resto de Europa. Somos un país relevante en robótica y automatización.

Los retos para IDASA son seguir abriendo mercado internacional y aumentar los acuerdos con otras compañías

Entrevista a Miquel Seriola, presidente de IDASA

En IDASA disponen de un Centro de Innovación en el que testean sus diferentes soluciones. De los últimos dos años, ¿qué solución que hayan desarrollado destacaría y por qué?

Uno de los últimos proyectos del que estamos más orgullosos, por la diversificación de tecnologías y su complejidad técnica, es la automatización del almacenaje de embarcaciones a motor realizado en la Marina Vela del Puerto de Barcelona. Tuvimos que tener en cuenta multitud de parámetros, como la variedad de embarcaciones, el movimiento constante del mar o el tiempo de respuesta en la entrada y salida de embarcaciones, lo que nos obligó a realizar estudios para no dañar ninguna embarcación y cumplir con el complejo sistema de movimiento y control en cada caso. Este es quizá el proyecto más innovador que hemos hecho en los últimos dos años.

Está cerca de cumplir 40 años al frente de su compañía. ¿Qué elementos del proyecto inicial se mantienen intactos? ¿Y, en estas casi cuatro décadas, cuál es el desafío más grande que ha afrontado como presidente de la compañía y cómo lo ha superado?

Cuando empezamos el proyecto, teníamos claros cuatro factores importantes. En primer lugar, ofrecer un servicio serio a los clientes. En segundo lugar, asegurar la calidad de lo que venderíamos. En tercer lugar, reinvertir en la empresa el 90% de los beneficios, siempre que los hubiera y de forma anual. Y en cuarto, innovación. Como empresa, no puedes operar sin anticipación y siempre hemos investigado qué sectores funcionarán mejor a diez años vista para así prepararnos. Estos cuatro elementos perviven en la actualidad. Además, me gustaría destacar que entregamos maquinaria a compañías que ya eran clientas nuestras en los noventa y que ahora lo siguen siendo, ya convertidas en grandes multinacionales. Sobre el desafío, como para muchas empresas, fue la crisis financiera de 2007-2008, pero la superamos con sacrificio, responsabilidad y constancia.

IDASA es una empresa familiar, fundada con sus dos hermanos y cuya dirección general asumió hace unos años su hijo Miquel Seriola Petit. ¿Hacia dónde se dirige la compañía en los próximos años? ¿Qué retos estratégicos tiene por delante?

La compañía ha incorporado en los últimos años ingenieros con una formación muy sólida, empezando por mi hijo, que, al margen de haberse criado entre cables, robots y filosofía emprendedora, completó su carrera universitaria en la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos) y también tiene formación ejecutiva por el IESE Business School. Él tiene claro y conserva los cuatro pilares de los que hablaba en la anterior pregunta y que seguirán guiando a IDASA en un mercado muy competitivo: seriedad, calidad, reinversión e investigación. Sobre los retos, señalaría continuar abriendo mercado internacional y aumentar los acuerdos con otras compañías.

La decisión de abrir sede en Chicago fue acertada, ya que Estados Unidos representa en torno al 30% de nuestra facturación

Entrevista a Miquel Seriola, presidente de IDASA

Aunque desarrollan soluciones para todo tipo de industrias, el sector de la automoción es responsable de entre el 60 y el 70% de su facturación, según declaraciones del director general para Diari Sant Quirze. ¿Cómo valora la profunda transformación que está viviendo este sector y cómo contribuyen desde IDASA a su modernización?

En casa, tenemos dos máximas. Por un lado, no hay peor gestión que la que no hagas. Por el otro, si caminas solo, puedes hacer muchos kilómetros, pero acompañado puedes llegar muy lejos. En este sentido, nuestro equipo es reducido, pero compacto. Todos estamos al día de lo que todos hacemos. Esto nos ha permitido adaptarnos bien a la transformación del sector del automóvil que, como dices, ha sido profunda. El vehículo eléctrico, por ejemplo, ha reducido sustancialmente los componentes de motor y de transmisión.

Por eso, en IDASA hemos potenciado el departamento de investigación con la creación de un área dedicada a la inteligencia artificial y a las nuevas tecnologías con el objetivo de ser más competitivos y poder ofrecer proyectos con un menor coste, más productivos y de la máxima calidad.

En 2018, abrieron sede en Chicago (Estados Unidos) para ofrecer una atención más directa a sus clientes de Norteamérica. ¿Qué balance hace, después de seis años, de aquel paso estratégico? ¿Qué peso tienen los proyectos internacionales en su compañía?

La decisión de abrir sede en Chicago fue acertada, ya que Estados Unidos representa en torno al 30% de nuestra facturación, no muy lejos del mercado europeo (41%) y justo por encima del mercado nacional (29%).

Una pregunta que solemos hacer a todas las personas entrevistadas es que valoren su experiencia como asociados de AER Automation. Como su vinculación a la entidad ha ido más allá, aunque siempre haya sido y continúe siendo asociado, como recuerda en su carta de despedida de la Junta Directiva, le quiero preguntar: ¿qué importancia cree que tiene la existencia de una asociación como AER Automation?

En cualquier país desarrollado es necesario disponer de una asociación que coordine y aglomere los movimientos de sus sectores económicos, y la robótica y automatización se ha convertido en uno de los más importantes a nivel industrial. AER Automation sirve para hacer frente común ante las Administraciones públicas, como punto de apoyo entre empresarios y como nexo entre empresas, universidades y centros tecnológicos. AER es el punto de encuentro de la excelencia en automatización y aplicaciones robóticas. Compartimos valores, experiencias, vivencias y errores.

Somos emprendedores y entusiastas de la tecnología que trabajamos día a día para mejorar y simplificar sistemas de programación y de ayudas a las ingenierías y empresas integradoras de robótica. AER tiene que seguir creciendo para ser indispensable en las decisiones empresariales futuras.

¿Cómo ha recibido su nombramiento como Socio Honorario de AER Automation?

Con mucha ilusión. Los premios son siempre bien recibidos y, en este caso, es un honor que mi nombre se una al de personas amigas con las que tantos momentos he vivido. No sé si soy merecedor de este nombramiento, pero, desde el corazón, quiero agradecer a la junta directiva y a todos quienes hayan promovido este reconocimiento hacia mí. Cuando miro al horizonte, viendo la puesta de sol, me doy cuenta de lo que tengo y de lo que dejo atrás, de lo que he hecho para bien o para mal, y compruebo que he estado rodeado de gente magnífica. ¡Gracias!

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