Las líneas de embotellado y envasado trabajan con cadencias elevadas y con una gran variedad de formatos, materiales, colores y diseños de etiqueta. En este contexto, garantizar que cada envase sale correctamente etiquetado es crítico para evitar errores de calidad, problemas de trazabilidad, reclamaciones de cliente o retiradas de producto.
La inspección de etiquetas presenta una dificultad añadida: el envase puede ser cilíndrico o rectangular, puede no llegar siempre posicionado, y los defectos no siempre son simples o repetitivos. Una etiqueta puede estar desplazada, girada, solapada, arrugada, rota, mal impresa, asociada a un formato incorrecto o presentar errores en códigos, textos, lote o fecha.
CheckLabel 360 IA responde a esta necesidad mediante una solución de inspección 360º de etiquetas en envases cilíndricos o rectangulares, sin necesidad de que el envase llegue orientado. La máquina permite trabajar con distintos formatos, como botellas, botes o viales, y puede realizar inspecciones independientemente del color del envase.
Mayor fiabilidad en el control de etiquetado.
Reducción de errores de etiqueta no detectados.
Disminución de reclamaciones asociadas a identificación, imagen de producto o trazabilidad.
Menor dependencia de inspección manual.
Mayor rapidez en cambios de formato.
Mejor control de líneas con múltiples referencias.
Mayor robustez ante defectos variables o difíciles de parametrizar.
Mejora de la trazabilidad y del control de calidad en final de línea.
Reducción del riesgo de mezclar producto y etiqueta incorrectos.
Inspeccionar el 100% de los envases en línea.
Realizar una inspección 360º de la etiqueta sin necesidad de posicionar previamente el envase.
Detectar presencia o ausencia de etiqueta, logotipo en relieve, cápsula o tapa.
Verificar alineación, rotación, solapamiento y borde de etiqueta.
Detectar defectos estéticos complejos, como arrugas, roturas o fallos aleatorios.
Leer códigos en etiqueta.
Validar la correspondencia entre etiqueta y formato en producción.
Incorporar OCR/OCV para textos, lotes, fechas u otros datos impresos.
Facilitar cambios de formato rápidos y reducir el tiempo de ajuste en planta.
Mantener la inspección en líneas de alta cadencia.
CheckLabel 360 IA combina visión artificial e inteligencia artificial para resolver inspecciones que no siempre pueden abordarse de forma robusta con visión convencional. La IA permite detectar defectos estéticos complejos o aleatorios, como pequeñas roturas, arrugas o fallos de impresión, que pueden variar mucho de un envase a otro.
El sistema trabaja con redes neuronales no supervisadas, lo que permite entrenarlo principalmente con muestras de producto correcto. De esta forma, aprende el patrón de normalidad de cada formato y detecta automáticamente desviaciones o piezas defectuosas, reduciendo la necesidad de etiquetar manualmente imágenes buenas y malas.
También puede trabajar con redes supervisadas cuando el caso lo requiere, especialmente en inspecciones donde existan defectos bien definidos, clases concretas o criterios de clasificación específicos.
Inspección 360º de etiquetas en envases cilíndricos o rectangulares.
Inspección sin necesidad de posicionamiento previo del envase.
Alta cadencia, con capacidad de hasta 60.000 unidades/hora.
Creación de nuevo formato en menos de 10 minutos.
Detección de presencia/ausencia de etiqueta, logotipo en relieve, cápsula o tapa.
Verificación de alineación, rotación, solapamiento y borde de etiqueta.
Detección de arrugas, roturas, fallos de impresión y defectos estéticos complejos.
Lectura de código en etiqueta.
Correspondencia entre etiqueta y formato en producción.
OCR/OCV para validación de textos, lotes, fechas u otros datos impresos.
La inspección 360º de etiquetas combina varios retos técnicos en un mismo sistema. El primero es la variabilidad geométrica: los envases pueden ser cilíndricos o rectangulares, llegar con distintas orientaciones y presentar diferencias de posición o estabilidad durante el transporte.
También existe una gran variabilidad visual. Las etiquetas pueden tener brillos, transparencias, colores similares al envase, zonas metalizadas, relieves, diseños complejos, tipografías pequeñas o códigos impresos en posiciones variables. Todo esto obliga a diseñar cuidadosamente la iluminación, la adquisición de imagen y los modelos de inspección.
Otro reto importante es definir correctamente el criterio de rechazo. No todos los defectos estéticos tienen el mismo impacto: una ligera variación aceptable no debería generar un rechazo, mientras que una rotura, un solapamiento relevante o un error de correspondencia de formato sí debe detectarse de forma fiable.
También hay que considerar:
Cambios frecuentes de formato.
Variabilidad entre lotes de etiquetas.
Diferencias entre proveedores de material.
Posibles reflejos en envases brillantes o transparentes.
Validación de OCR/OCV en condiciones reales de producción.
Ajuste del equilibrio entre sensibilidad y falsos rechazos.
Integración con sistemas de rechazo a alta cadencia.
Reforzar la generación automática de informes de validación por formato.
Crear librerías de defectos habituales por sector: bebidas, farma, cosmética, alimentación, etc.
Incorporar herramientas de explicación visual para que el operario entienda mejor cada rechazo.
Reducir aún más el tiempo de alta de nuevos formatos.
Mejorar la adaptación automática a variaciones de iluminación, material o proveedor de etiqueta.
Conectar los rechazos con datos de proceso para detectar causas raíz.
Analizar tendencias de defectos por lote, turno, formato, aplicador de etiquetas o proveedor.
Evolucionar hacia recomendaciones automáticas de ajuste del proceso de etiquetado.
CheckLabel 360 IA combina visión artificial e inteligencia artificial para resolver inspecciones que no siempre pueden abordarse de forma robusta con visión convencional. La IA permite detectar defectos estéticos complejos o aleatorios, como pequeñas roturas, arrugas o fallos de impresión, que pueden variar mucho de un envase a otro.
El sistema trabaja con redes neuronales no supervisadas, lo que permite entrenarlo principalmente con muestras de producto correcto. De esta forma, aprende el patrón de normalidad de cada formato y detecta automáticamente desviaciones o piezas defectuosas, reduciendo la necesidad de etiquetar manualmente imágenes buenas y malas.
También puede trabajar con redes supervisadas cuando el caso lo requiere, especialmente en inspecciones donde existan defectos bien definidos, clases concretas o criterios de clasificación específicos.
CheckLabel 360 IA se integra en la línea de producción para inspeccionar cada envase a su paso por la máquina. Al no requerir que el envase llegue posicionado, reduce la complejidad mecánica previa y permite adaptarse mejor a líneas con alta variabilidad de orientación.
Durante la inspección, el sistema obtiene la información visual del envase completo, reconstruye o analiza la zona de etiqueta y verifica los criterios definidos para cada formato: presencia, posición, alineación, rotación, defectos estéticos, correspondencia de etiqueta, lectura de código y OCR/OCV.
La solución está diseñada para líneas de alta cadencia, con un diseño compacto y capacidad de hasta 60.000 unidades por hora. Los cambios de formato pueden realizarse de forma inmediata y la creación de un nuevo formato puede completarse en menos de 10 minutos, gracias al enfoque basado en IA y redes no supervisadas.
CheckLabel 360 IA permite automatizar una inspección crítica en líneas de embotellado y packaging: el control integral de etiqueta alrededor del envase. Esto ayuda a reducir la dependencia de inspecciones manuales o muestreos parciales, manteniendo un criterio estable y repetitivo durante toda la producción.
El valor principal está en combinar inspección 360º, alta cadencia e inteligencia artificial. La solución no se limita a comprobar si una etiqueta está presente o alineada, sino que también puede detectar defectos estéticos complejos, validar que la etiqueta corresponde al formato en producción, leer códigos y realizar OCR/OCV sobre datos impresos.
En líneas con múltiples referencias, formatos o cambios frecuentes, el uso de redes no supervisadas aporta una ventaja clara: permite crear o actualizar formatos de forma rápida, reduciendo la carga de programación y facilitando la adaptación a nuevos productos.
CheckLabel 360 IA está orientado a la inspección de producto y etiqueta, sin tratamiento de datos personales. La gobernanza se centra en asegurar que cada formato, receta, modelo y criterio de rechazo esté correctamente validado antes de su uso en producción.
El sistema debe permitir controlar usuarios, permisos, versiones de receta, cambios de parámetros, resultados de inspección y trazabilidad de rechazos. En entornos regulados o con alta exigencia de calidad, esta trazabilidad es especialmente importante para justificar decisiones de aceptación o rechazo y mantener un histórico fiable del proceso.
La combinación de inspección 360º e IA permite abordar defectos de etiqueta que serían difíciles de resolver únicamente con visión convencional. Las redes no supervisadas simplifican el entrenamiento, especialmente cuando el cliente dispone de muchas muestras correctas pero pocos ejemplos reales de defecto.
El enfoque resulta especialmente útil en entornos con cambios frecuentes de formato, ya que permite reducir el esfuerzo de configuración y acelerar la puesta en marcha de nuevas referencias. También aporta valor en inspecciones donde se combinan varios controles en una misma estación: etiqueta, código, OCR/OCV, correspondencia de formato y defectos estéticos.