Entrevista a Cristina González, directora de Sensores y Equipos del Grupo Álava

Cristina González lleva más de dos décadas vinculada al Grupo Álava, una empresa con más de 50 años de trayectoria compuesta por Álava Ingenieros, MonoM, Preditec, MRA y Álava International. Ingeniera técnica industrial por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y con formación ejecutiva por el ESIC, hablamos con ella sobre visión, sensórica y liderazgo de equipos.
Forma parte del Grupo Álava desde el año 2002, habiendo asumido diferentes posiciones dentro de la compañía. ¿Qué momento destacaría como el más desafiante y, por el contrario, cuál subrayaría como el más satisfactorio de estas más de dos décadas de trayectoria?
A lo largo de mi trayectoria en Grupo Álava, he tenido la oportunidad de vivir una transformación profunda, tanto a nivel empresarial como personal. Adaptarnos a los cambios del mercado, anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes y apostar por tecnologías innovadoras ha requerido una mentalidad abierta y con visión de futuro. Esta transformación no solo ha redefinido nuestro modelo de negocio, sino también mi rol como profesional.
Empecé mi trayectoria como ingeniera de ventas, donde entendí los matices de la venta tecnológica y desarrollé una sólida orientación al cliente. Más adelante, como product manager, profundicé en el valor de la especialización. Esta posición me permitió explorar diferentes sectores, desde la industria hasta los entornos científicos. Fue una etapa de gran aprendizaje, en la que consolidé mi capacidad para traducir necesidades complejas en soluciones concretas, construyendo relaciones de confianza basadas en el conocimiento.
La expansión internacional de Grupo Álava me brindó la oportunidad de adentrarme en el mundo de las ventas internacionales, liderando proyectos en otros continentes. Esta experiencia me enseñó a trabajar en entornos multiculturales, a gestionar la incertidumbre y a mantener la excelencia técnica en escenarios globales. Tras una década, asumí un nuevo reto a nivel corporativo como directora de Desarrollo de Negocio, liderando la diversificación tecnológica y la integración de nuevas alianzas estratégicas.
Esta etapa fue especialmente enriquecedora, ya que me permitió adquirir una visión transversal de todo el Grupo, conociendo la interconexión entre las distintas áreas y entendiendo que nuestras fortalezas alineadas generan un valor único y diferencial para nuestros clientes y proveedores. Este recorrido ha sido fundamental para mi rol actual como directora de la Unidad de Negocio de Sensores y Equipos, donde lidero un equipo que trabaja en áreas tan relevantes y dinámicas como la imagen y la instrumentación. En este entorno, la velocidad de adaptación al mercado y a las tendencias tecnológicas es un desafío diario.
Después de más de dos décadas en Grupo Álava, me resulta difícil señalar un único momento como el más desafiante o el más satisfactorio, pero sí puedo asegurar que lo más estimulante es que aún queda mucho camino por recorrer. Mi compromiso está en seguir impulsando activamente el valor de Grupo Álava como referente en la digitalización industrial y la automatización a través de la tecnología que nos permite captar datos del mundo físico y convertirlos en información que ayude a tomar decisiones.
Actualmente, dirige la unidad de negocio de Sensores y Equipos de la marca Álava Ingenieros. ¿Podría explicarnos brevemente qué tipo de soluciones comercializan y con qué sectores están trabajando más?
Por un lado, trabajamos con tecnologías de imagen y visión artificial, aplicadas tanto en procesos industriales como en proyectos científicos, lo que nos permite abordar desafíos complejos desde una perspectiva multidisciplinar. Nuestra colaboración con los fabricantes líderes y más innovadores del mercado nos permite ofrecer soluciones robustas, como visión 2D para sistemas de inspección automática, visión 3D para guiado de robots o aplicaciones de bin picking, termografía infrarroja para control de calidad o monitorización de procesos térmicos, e imagen hiperespectral para análisis y detección de cuerpos extraños. Estas tecnologías de visión artificial y deep learning que incorporamos a la industria automatizada, especialmente cuando se integran con sistemas robóticos, están revolucionando los entornos industriales al mejorar la productividad, la eficiencia operativa y la reducción de costes.
Por otro lado, ofrecemos soluciones basadas en sensórica para la monitorización de magnitudes físicas en entornos industriales, tales como humedad, temperatura, presión, fuerza, vibraciones o desplazamiento. Los sensores han dejado de ser una herramienta de medición aislada para convertirse en el eje de la automatización inteligente. Estos ya no solo capturan datos físicos, sino que los integran en sistemas conectados que permiten la monitorización en tiempo real para tomar decisiones ágiles, mejorando la sostenibilidad del proceso. Trabajamos con sectores tan exigentes como el farmacéutico, el automotriz, el aeroespacial, el de defensa, el agroalimentario, el de packaging, el logístico o el energético. Somos el socio idóneo para la consecución de sus retos, con más de 50 años de experiencia. Acompañamos a nuestros clientes desde las fases más tempranas hasta la producción, puesta en marcha y mantenimiento.
¿Qué tendencias tecnológicas están marcando el presente en el campo de la visión y la sensórica y cómo las están integrando en sus soluciones?
La visión artificial está evolucionando rápidamente, impulsada por avances en IA, procesamiento de imagen y conectividad. La sensórica está viviendo una transformación profunda, impulsada por la convergencia entre el mundo físico (OT) y el digital (IT). Medir ya no es suficiente, sino que es necesario interpretar, integrar y actuar sobre los datos en tiempo real. Una de las principales tendencias que encontramos y estamos integrando en nuestras soluciones es la visión inteligente basada en IA, esto es, la incorporación de algoritmos de aprendizaje profundo que permiten detectar defectos, clasificar productos y tomar decisiones en tiempo real en aplicaciones exigentes. Otra es la integración con robótica industrial: combinamos visión artificial con sistemas robóticos para bin picking, pick & place, ensamblaje flexible o inspección automatizada. Esto permite crear células de trabajo más autónomas, adaptables y eficientes.
Otra de las tendencias es la visión 3D para entornos complejos. La captura tridimensional nos permite realizar mediciones volumétricas, posicionamiento preciso y análisis morfológico en aplicaciones como el control dimensional. También mencionaría el Industrial IoT & IA aplicado a datos captados por sensores, ya que la conectividad de sensores permite recopilar datos de forma continua y remota, facilitando la monitorización distribuida de activos y procesos. En Grupo Álava, integramos sensores inalámbricos que operan sobre redes 5G y edge computing, así como algoritmos de IA que permiten detectar patrones, anticipar fallos y optimizar procesos.
En Grupo Álava, integramos estas tecnologías en soluciones personalizadas que combinan visión artificial, sensórica y software de análisis, transformando la industria al convertir los datos físicos en inteligencia operativa. Este enfoque permite a nuestros clientes avanzar hacia una automatización inteligente, flexible y sostenible.
Los sensores han dejado de ser una herramienta de medición aislada para convertirse en el eje de la automatización inteligente
Entrevista a Cristina González, directora de Sensores y Equipos del Grupo Álava
Ayudan a las empresas a extraer datos del mundo físico para lograr una fabricación inteligente (smart manufacturing) y, para ello, cuentan con tecnologías como una plataforma IoT industrial multidisciplinar. ¿Podría explicarnos más sobre ella?
Nuestra plataforma IoT industrial multidisciplinar está diseñada para acelerar la transición hacia el smart manufacturing, permitiendo a las empresas capturar, integrar y analizar datos del mundo físico —sensores, maquinaria, líneas de producción, sistemas logísticos— en tiempo real. Lo que la hace especialmente potente es su arquitectura escalable, neutral e interoperable. Escalable porque puede desplegarse desde pilotos locales hasta implementaciones globales en múltiples plantas, sin necesidad de rediseñar la infraestructura tecnológica. Neutral porque no está vinculada a fabricantes específicos, lo que permite integrar equipos y sistemas heterogéneos sin generar dependencia tecnológica. E interoperable porque utiliza estándares abiertos, como OPC UA, MQTT o REST, facilitando la comunicación fluida entre sistemas OT e IT. Además, su enfoque multidisciplinar permite que áreas como la ingeniería, el mantenimiento, la calidad o el IT trabajen sobre una misma base de datos y herramientas, fomentando la colaboración y la toma de decisiones basada en datos.
En el contexto de la fabricación inteligente, esta plataforma habilita funcionalidades clave como: mantenimiento predictivo, anticipando fallos antes de que ocurran; optimización de procesos, ajustando parámetros en tiempo real; creación de gemelos digitales, para simular y mejorar el rendimiento de activos, y visualización operativa integral, que permite actuar sobre los datos con agilidad y precisión. En resumen, nuestra plataforma de inteligencia industrial evita los sesgos humanos o de equipos específicos. Unifica, predice y actúa. Desde una sola plataforma convierte los datos en decisiones automáticas con impacto operativo y financiero real.
Una empresa, especialmente una pyme, que quiera lograr esa fabricación inteligente, ¿qué debe considerar al introducir sensores o equipos de instrumentación? En otras palabras, ¿cómo abordan, a grandes rasgos, proyectos con clientes que tienen muy claro el qué pero no el cómo? ¿Por qué una empresa en esta situación debería apostar por Grupo Álava?
Para una pyme que quiere avanzar hacia la fabricación inteligente, el primer paso no debe ser tecnológico, sino estratégico: definir claramente qué proceso quiere mejorar, ya sea reducir paradas no planificadas, mejorar la calidad del producto o aumentar la eficiencia energética. Una vez identificado el “qué”, en Grupo Álava ayudamos a construir el “cómo”. Lo hacemos a través de un enfoque consultivo, combinando experiencia técnica con conocimiento sectorial. Acompañamos a nuestros clientes desde la fase de diagnóstico hasta la implementación, integrando sensores, sistemas de visión artificial y plataformas de análisis de datos que se adaptan a sus necesidades reales.
Lo que nos diferencia es nuestra capacidad para ofrecer soluciones escalables, interoperables y personalizadas, sin generar dependencia tecnológica, haciendo accesible la innovación industrial a empresas de todos los tamaños. Para una pyme, este proceso suele empezar con un piloto sencillo y evolucionar hacia una automatización más avanzada, sin perder el control ni asumir riesgos innecesarios. Apostar por Grupo Álava es apostar por un socio tecnológico con más de 50 años de experiencia, reconocido como “Pyme Innovadora” y con una visión clara: contribuir al desarrollo de la sociedad a través del uso de la tecnología mientras cuidamos nuestro planeta y el entorno.
En un contexto en el que la mayoría de economías industriales tienen planes cero emisiones, ¿de qué manera las soluciones de sensórica e instrumentación pueden contribuir a mejorar la sostenibilidad de los procesos productivos y, por consiguiente, a reducir la huella de carbono de las empresas?
Por un lado, la sensórica permite monitorizar en tiempo real variables críticas como el consumo energético, la temperatura, la vibración o el estado de los activos. Esta información es esencial para detectar ineficiencias y optimizar el uso de recursos. Además, permite aplicar mantenimiento predictivo, evitando fallos que podrían generar residuos, fugas o paradas innecesarias y alargando la vida útil de los equipos. Esto fomenta una economía más circular. Por otro lado, la VA permite automatizar inspecciones de calidad, detectar defectos en etapas tempranas y reducir el desperdicio de materiales. Además, en combinación con robótica, facilita procesos más precisos y menos intensivos en energía.
Ambas tecnologías, integradas en nuestra plataforma IoT industrial, permiten tomar decisiones basadas en datos, simular escenarios mediante gemelos digitales y actuar de forma proactiva sobre los procesos. Esto no solo mejora la eficiencia operativa, sino que contribuye directamente a reducir la huella de carbono y avanzar hacia una fabricación inteligente y sostenible. En Grupo Álava, estamos comprometidos con este enfoque, desarrollando soluciones que ayudan a las empresas a producir mejor y con menor impacto ambiental.
Valoro a las personas que disfrutan de los desafíos, que se ilusionan con cada proyecto y que ven en la complejidad una oportunidad para aprender, crecer y aportar valor
Entrevista a Cristina González, directora de Sensores y Equipos del Grupo Álava
En el programa Con L de López habló sobre cómo liderar equipos de trabajo. Imaginemos que nos está leyendo un profesional, ya sea de un perfil técnico o comercial, que va a entrar a trabajar en su unidad o que quiere postularse para una vacante. ¿Qué aptitudes valora más que tengan las personas que forman parte del equipo?
Más allá de las competencias técnicas, que son fundamentales en nuestro ámbito, lo que marca la diferencia en nuestro equipo es la actitud ante los retos. Valoro a las personas que no solo los enfrentan con energía positiva, sino que disfrutan del desafío, que se ilusionan con cada proyecto y que ven en la complejidad una oportunidad para aprender, crecer y aportar valor. Buscamos perfiles con una actitud colaborativa, que entiendan que el trabajo en equipo multiplica resultados y que estén dispuestos a compartir, aprender y construir juntos. Consideramos que estas actitudes son clave para mantener la motivación, la creatividad y el compromiso a largo plazo. Ese compromiso con el proyecto de empresa consiste en sentirse parte de algo más grande y compartir nuestra misión. De hecho, Grupo Álava es una compañía que ofrece oportunidades reales de desarrollo profesional y crecimiento.
Yo misma he tenido la suerte de asumir diferentes responsabilidades a lo largo de los años, lo que me ha permitido evolucionar como profesional y crecer dentro de la organización. Esta cultura de confianza, reconocimiento y apuesta por el talento interno es uno de nuestros mayores activos. En definitiva, nos atraen los profesionales que combinan excelencia técnica con valores humanos, que se atreven a explorar nuevas tecnologías y que contribuyen a crear un entorno de trabajo estimulante, transparente y orientado al crecimiento.
¿Cómo valoran su experiencia como asociados de AER Automation?
Nuestra experiencia como asociados de AER Automation está siendo muy enriquecedora. Nos está aportando una visibilidad estratégica dentro del ecosistema de la robótica y la automatización en España, permitiéndonos posicionar nuestras soluciones en un entorno altamente innovador y colaborativo. Además, formar parte de AER proporciona una red muy valiosa, tanto a nivel técnico como empresarial, que facilita el intercambio de conocimiento, la generación de sinergias y la participación en proyectos conjuntos. Estar presentes en sus grupos de trabajo y eventos nos permite mantenernos al día de las tendencias del sector, compartir experiencias con otros expertos y contribuir activamente al desarrollo de la industria nacional. En definitiva, AER no solo es una plataforma de representación sectorial, sino también un espacio de impulso, conexión y aprendizaje, que está alineado con nuestra vocación de innovación y colaboración.




