Víctor Alonso es director de Fabricación y Transformación Digital en el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), una entidad especializada en soluciones para la automoción y la movilidad. Ingeniero en Electrónica Industrial y Automática por la Universidad de Vigo (UVigo), acumula más de 20 años trabajando en el desarrollo de procesos y nuevas tecnologías para la industria.
Durante las últimas décadas, hemos visto cómo se ha incorporado la informática como ayuda en nuestras tareas diarias. Esa ayuda ha permitido una mejora en la toma de decisiones, lo cual ha facilitado el desarrollo de procesos cada vez más complejos. El control del tráfico de un aeropuerto o de una ciudad, la gestión y optimización de los consumos eléctricos, o la precisión o la rapidez con la que una máquina realiza una tarea, son ejemplos de mejora de la competitividad y de la gestión de los recursos. A la par, la gestión de estos procesos, con los que convivimos a diario, es compleja y necesita el apoyo de herramientas que ayuden en la toma de decisiones.
En este contexto, los Digital Twins (DTs) han dejado de ser meras herramientas de simulación para convertirse en piezas clave de la transformación digital e industrial en Europa gracias a su capacidad para crear réplicas virtuales dinámicas de sistemas físicos, conectadas en tiempo real gracias al IoT, sensores e inteligencia artificial. Su potencial permite anticipar fallos, optimizar operaciones y reducir el impacto ambiental.
Por ello, los gemelos digitales se perfilan como un motor estratégico para reforzar la competitividad y la soberanía tecnológica europea, tal como señala el informe Draghi. Lo que en sus inicios fue un concepto ligado a la simulación avanzada, se ha consolidado como una de las tecnologías más disruptivas para impulsar una verdadera transformación digital, abriendo un horizonte de posibilidades hacia una industria, una movilidad y unos servicios públicos más eficientes y sostenibles.
Los gemelos digitales son una palanca estratégica para la competitividad, la sostenibilidad y la autonomía tecnológica de Europa
¿Qué es un gemelo digital?
Europa distingue tres etapas de madurez en este ámbito. El modelo digital constituye una representación estática del objeto físico, sin conexión con la realidad. El digital shadow, por su parte, introduce datos reales, pero de manera unidireccional, lo que limita su impacto en el propio sistema. El gemelo digital, por lo tanto, supone un salto cualitativo: añade bidireccionalidad, de manera que lo virtual influye en lo físico y viceversa, cerrando un bucle de retroalimentación que permite anticipar comportamientos, optimizar recursos y corregir desviaciones antes de que se produzcan.
Esta capacidad convierte a los DTs en un instrumento único para alcanzar los objetivos de la Industria 4.0: fábricas más eficientes, procesos más sostenibles, servicios más fiables y, en última instancia, una economía más competitiva.
Panorama global y enfoque europeo
El desarrollo de gemelos digitales no es homogéneo a nivel internacional. En Estados Unidos, el Digital Twin Consortium, y empresas como Boeing o General Electric, han impulsado aplicaciones pioneras en sectores como la aeronáutica y la energía. En Asia, China despliega gemelos digitales a gran escala en la gestión urbana, y Japón los integra en su visión de Society 5.0. Europa, en cambio, ha apostado por un camino propio, que combina innovación con valores diferenciales. La ética, la confianza y la sostenibilidad son principios rectores de programas como Horizon Europe o Gaia-X, así como de la Asociación Europea de IA, Datos y Robótica (ADRA).
Esta aproximación sitúa a Europa no solo como un usuario de gemelos digitales, sino como el referente mundial en su aplicación responsable y sostenible. Centros tecnológicos como CTAG desempeñan un papel clave en trasladar estas iniciativas al terreno industrial, conectando investigación, empresas y administraciones.
Retos para Europa
El camino no está exento de dificultades. La fragmentación regulatoria y tecnológica entre Estados miembros limita la velocidad de adopción. A ello se suma la escasez de talento en disciplinas críticas, como la inteligencia artificial, la mecatrónica o la analítica avanzada, lo que dificulta cubrir la creciente demanda de especialistas.
La falta de estándares consolidados de interoperabilidad (a pesar de esfuerzos como OPC UA o RAMI 4.0) sigue siendo una barrera para la conexión fluida entre sectores y países. Otro reto no menor es el consumo energético asociado a los sistemas de simulación de alta precisión, que obliga a apostar por modelos de inteligencia artificial frugales y sostenibles. Finalmente, la dependencia de hardware y plataformas de computación en la nube no europeas amenaza con comprometer la autonomía digital del continente.
Todos estos factores subrayan la necesidad de una estrategia coordinada y ambiciosa que refuerce inversión, estandarización y formación.
Mientras otros buscan liderar en velocidad, Europa debe liderar en confianza: esa es nuestra ventaja competitiva
Oportunidades estratégicas
Pese a los desafíos, Europa cuenta con ventajas diferenciales que pueden convertir los gemelos digitales en una auténtica seña de identidad. Su liderazgo en materia ética y regulatoria, con marcos como el GDPR, el Pacto Verde o la Cybersecurity Act, ofrece un marco seguro y confiable para la adopción de DTs. Además, el avance en inteligencia artificial explicable y eficiente energéticamente coloca a Europa en la vanguardia de una digitalización sostenible. Los sectores estratégicos donde los DTs pueden tener un impacto transformador son múltiples: la automoción, la energía renovable, la logística, la salud o la gestión de ciudades inteligentes.
En todos ellos, los gemelos digitales permiten simular escenarios, reducir costes, anticipar fallos y minimizar emisiones. Pero no solo las grandes corporaciones pueden beneficiarse: gracias a programas como Change2Twin o a la red de European Digital Innovation Hubs (EDIHs), también las pymes tienen acceso a estas capacidades, democratizando el impacto de la tecnología.
Hoja de ruta europea
La Asociación Europea de IA, Datos y Robótica (ADRA), a través de su grupo de trabajo en Digital Twin, ha propuesto una hoja de ruta clara. En el corto plazo, los esfuerzos deben centrarse en consolidar protocolos interoperables, espacios comunes de datos y proyectos piloto en sectores clave como la automoción y la manufactura avanzada.
A medio plazo, el reto pasa por integrar tecnologías complementarias como la inteligencia artificial avanzada, la realidad aumentada y la ciberseguridad, ampliando la adopción hacia áreas como la energía, el transporte y la salud. En un horizonte más lejano, la ambición pasa por crear ecosistemas federados de gemelos digitales interconectados, capaces de coordinar infraestructuras críticas, ciudades inteligentes y cadenas globales de suministro bajo estándares europeos.
En conclusión, los gemelos digitales representan un cambio de paradigma para la industria, las ciudades y la sociedad en su conjunto. Más allá de ser una herramienta tecnológica, son una apuesta estratégica que permitirá a Europa reforzar su competitividad, liderar la transición verde y garantizar su soberanía digital. El reto es superar los pilotos aislados y avanzar hacia despliegues a gran escala, interoperables y confiables. CTAG, como miembro activo de ADRA y líder en proyectos de gemelo digital en automoción y manufactura avanzada, se sitúa en el corazón de esta transformación. Nuestro compromiso es claro: contribuir a que Europa no solo adopte los Digital Twins, sino que los lidere con un modelo ético, humano y sostenible.