Entrevista a Jose M. Castellanos, director general de Tigloo

Jose M. Castellanos es el director general de Tigloo, una tecnológica con más de 40 años en el mercado especializada en soluciones de transformación digital, infraestructura, ciberseguridad y outsourcing. Desde el 2019, Tigloo está integrada en DCS Group, la filial tecnológica del grupo francés Synergie. Tiene sede principal en Pamplona y delegaciones en Madrid, Bilbao, Barcelona, Zaragoza y San Sebastián. Castellanos es graduado en Business Administration y tiene un MBA en la misma especialidad por la Universidad de Deusto, y ha ejercido como CEO para distintas compañías durante las últimas dos décadas.
Desde hace dos años, dirige el rumbo de Tigloo. ¿Qué le hizo decantarse por el proyecto y qué balance hace de este primer período en la compañía, con una facturación y margen récord en el 2025?
Tigloo me puso sobre la mesa un proyecto consolidado y ambicioso en volumen, con un equipo grande y una facturación, cuando me incorporé, de 21 millones de euros. También me convenció el hecho de que su propuesta de valor está cerca de la demanda real del mercado, por lo que hay buena tracción comercial. Sobre el balance de estos dos primeros años, diría que han sido muy intensos pero muy satisfactorios teniendo en cuenta los resultados obtenidos. La adaptación a una nueva organización, equipo, procesos y mercado ha sido un aprendizaje fuerte, pero encajaba en lo que estaba buscando.
Además, en esta primera etapa, hemos podido lanzar un plan estratégico para el período 2025-2028, hemos celebrado una efeméride tan importante como el 40 aniversario de la compañía y, como señalabas en la pregunta, el año pasado logramos un récord histórico de facturación y de margen.
Si nos está leyendo alguien que no sabe nada de Tigloo, ¿cómo resumiría a qué se dedica la compañía? ¿Cuál es el valor que aporta en las cuatro áreas de negocio en las que opera?
Tigloo es un partner para toda empresa que quiera abordar proyectos de IT: infraestructura, ciberseguridad, transformación digital y outsourcing. Identificamos sus necesidades, diseñamos la arquitectura, la implementamos y la gestionamos. Lo hemos hecho para marcas como Loewe, Gestamp o Florette. Además, trabajamos con una potente red de colaboradores que nos permite complementar capacidades y cubrir mejor las necesidades del mercado. También destacaría que estamos muy conectados con la realidad industrial, ya que nuestras raíces y presencia más extendida están en Navarra y el País Vasco, dos regiones en las que la industria tiene un peso importante en el PIB. ¡Somos más de 250 personas con mucha experiencia, muchas ganas y mucha ilusión!
La ciberseguridad es una de las áreas más jóvenes de su porfolio, aunque, en una entrevista con Navarra Capital en abril de 2024, afirmó que aspiraban a facturar un millón de euros con ella. ¿Están cumpliendo expectativas en este segmento de negocio?
Sí, de hecho, estamos bastante por encima de ese millón de euros. Nuestro éxito en esta área se apoya en tres pilares. El primero, contar con un porfolio completo, que cubre desde el diagnóstico, el diseño y la implantación hasta los servicios de monitorización con nuestro SOC, que forma parte de la Red Nacional de SOC y está certificado conforme al Esquema Nacional de Seguridad (ENS). En paralelo al porfolio, no olvidamos la variable de las personas, que son el eslabón más débil en la cadena de seguridad, por lo que es necesario concienciarlas y formarlas. El segundo, la transversalidad: conocer bien las implicaciones de infraestructura y de transformación digital para tenerlas en cuenta a la hora de diseñar soluciones y servicios. Y el tercero, empaquetar toda esa propuesta con nuestros partners de referencia, como Fortinet, de forma que sea muy asequible y vaya directa a las necesidades más imperiosas de las empresas o, en otras palabras, a lo que quita el sueño a los responsables de sistemas y directores generales. El resultado: actualmente estamos monitorizando la actividad en términos de ciberseguridad de más de 70 empresas.
“Actualmente, estamos monitorizando la actividad en términos de ciberseguridad de más de 70 empresas”
En lo relativo a la infraestructura IT y la transformación digital, ¿cómo abordan este tipo de proyectos?
Siempre partimos de una cualificación de necesidades, ya que nos entran desde intervenciones puntuales hasta proyectos de diseño de planes directores de IT. Para todos los casos, contamos con un equipo de ingeniería con experiencia transversal en infraestructura IT, transformación digital y ciberseguridad que determina cuáles son las soluciones más adecuadas, con una mirada en el presente y en el futuro. En esta fase trabajamos con los líderes del mercado, como HPE, Dell, Lenovo o Fortinet, lo que nos permite plantear arquitecturas potentes, competitivas y escalables, capaces de acompañar el crecimiento del cliente. Después de la ingeniería viene el despliegue, que tiene que ser ordenado y estar bien hecho. No se trata solo de instalar y dar continuidad: hay que adaptar la solución a la idiosincrasia de cada cliente, que muchas veces viene marcada por la naturaleza del negocio, de los procesos o incluso de la ubicación. Al final, de la IT nos acordamos solo cuando falla, por lo que tiene que funcionar como un buen árbitro de fútbol: el mejor es aquel del que no se habla.
¿En qué errores es más habitual que caigan las empresas?
Depende mucho del tamaño de la organización y de cuán profesionalizado esté su equipo de IT, pero solemos ver de todo. El primero es el cortoplacismo: planteamientos de diseño o de definición de requerimientos que no están asociados al negocio, que solo cubren el día a día sin mirar más allá. Hoy, con el data y la IA, se está viendo que la tecnología no es un mero facilitador, sino un proceso core en sí mismo, capaz de aportar diferenciación competitiva. Ubicar la IT como un vector core en el modelo de negocio, y no como un vector de servicio, exige una visión a más largo plazo.
El segundo error es el inmovilismo: «Yo siempre he trabajado con esto, pues voy a seguir trabajando con esto». A veces es comodidad. Por ejemplo, si estás acostumbrado a 365 y te proponen un ecosistema diferente, al principio hay rozamiento, aunque haya ámbitos en los que la alternativa sea mejor. Y la ofimática tiene recorrido en muchas áreas, desde los centros de proceso de datos (CPD) hasta el networking, la ciberseguridad o las propias aplicaciones de transformación digital. El tercero, vinculado al anterior, es no prestar suficiente atención a la ciberseguridad hasta que aparece un problema. Y el cuarto, que está muy de moda, es lanzarse a la IA sin un planteamiento sistémico: comprar licencias como si no hubiera un mañana, sin definir un marco y, sobre todo, sin definir cómo se gobernará. La gobernanza es clave. Esos son los grandes caballos de batalla que vemos hoy en día.
¿Hay algún proyecto reciente, especialmente en el ámbito industrial, que considere representativo de la propuesta de valor de Tigloo? ¿Qué reto tenía el cliente y qué lograron resolver?
Destacaría un proyecto que hicimos con un cliente del sector de la automoción con diferentes plantas productivas y que planteamos sobre dos ejes. El primero fue el diseño de dos centros de proceso de datos (CPD), uno en Guipúzcoa y otro en Norteamérica, con capacidades de cómputo y de almacenamiento importantes. Estos CPD los diseñamos híbridos, con una carga de los procesos industriales en la nube y otra, la vinculada a componentes ligados a planta o que requieren latencias muy bajas, en infraestructura física (on-premise). Este modelo híbrido creemos que será el dominante.
El segundo eje fue conectar esos CPD con lo que pasa en las fábricas, es decir, desplegar el networking, y hacerlo con una capa de ciberseguridad en las propias plantas. Para ello, montamos cortafuegos (firewalls), conmutadores (switches) y distintos puntos de acceso, integrando IT y OT. Además, para el proyecto, involucramos a nuestros partners HPE, Fortinet y NetApp. Estamos muy satisfechos por la robustez que la solución está demostrando y por la rapidez de la puesta en marcha, que completamos en apenas dos semanas.
“Para una empresa del sector de la automoción, diseñamos dos CPD híbridos, con cargas en la nube y on-premise, y desplegamos el networking para conectar los centros con sus fábricas, añadiendo una capa de ciberseguridad en las propias plantas”
¿Qué retos empresariales tiene Tigloo por delante?
Desde el punto de vista del desarrollo de negocio, queremos crecer en Cataluña, Madrid, País Vasco y Zaragoza, además de convertir las capacidades del grupo en una palanca para abordar proyectos internacionales. También tendremos que enriquecer nuestra oferta de servicios, añadiendo en ellos más capas de automatización e inteligencia artificial. A un nivel más operativo, queremos continuar mejorando la eficiencia de nuestros procesos y que eso revierta en mejores condiciones para nuestros clientes. De todas formas, el reto más importante que destacaría es el del talento. Seguir conformando equipos, formando personas y manteniendo un nivel de satisfacción alto es clave: una vez que tienes gente buena, comprometida y satisfecha, todo lo demás fluye.
Lleva 20 años ocupando posiciones directivas. Para un perfil que vaya a iniciarse en la responsabilidad de ser CEO, ¿qué tres consejos le daría, independientemente del sector y del tamaño de la empresa?
Desde mi experiencia, daría no tres, sino cuatro consejos: practicar la escucha activa, brindar de inicio el 100% de confianza a todos los miembros del equipo, evitar que lo urgente se coma lo importante y no olvidar nunca que el objetivo de la persona que lidera una organización es generar un entorno de compromiso, de confianza, de satisfacción y de estabilidad, manteniendo una visión a medio y largo plazo.
¿Cómo valoran su experiencia como asociados de AER Automation?
La valoración es muy positiva. Alex, su gerente, tiene una vocación de servicio, de ayuda y de acompañamiento fuera de lo habitual, y eso para mí es clave. Además, las actividades, la comunicación y el networking que ofrece AER son inmejorables. Para Tigloo, formar parte de la asociación es una apuesta y un mensaje al mercado: en un contexto de automatización, robotización y digitalización, estamos en una red que nos da visibilidad y contacto con otros partners que están en la misma dinámica que nosotros, pero desde otros ámbitos tecnológicos.





