Entrevista a Xavier López, director general de Eurecat

Xavier López es el director general de Eurecat, uno de los centros tecnológicos más importantes del sur de Europa, donde lidera su consolidación y crecimiento tras su creación en 2015. Eurecat nació fruto de la fusión de doce destacados centros de investigación aplicada y desarrollo tecnológico en Cataluña. Es también vicepresidente de la Federación Española de Centros Tecnológicos (FEDIT), miembro de la Junta Directiva de AMETIC, de la Comisión de Economía Industrial del Colegio de Economistas de Catalunya, de la Comisión de Innovación de Foment del Treball y vicepresidente de Innovación del 22@Network. Ha sido fundador, CEO e inversor en diferentes empresas de base tecnológica, además de miembro del consejo de administración de algunas de ellas, como Aracne Textile Solutions y Neos Surgery.
En la pasada edición de meetechSpain, participó en una mesa redonda cuya pregunta central fue cómo la innovación de los centros tecnológicos está mejorando nuestra economía y nuestra sociedad. Le traslado esta misma pregunta, ¿cómo está contribuyendo Eurecat al progreso?
La resiliencia de un territorio depende de la capacidad de sus empresas para transformar el conocimiento en valor real desde el punto de vista económico, social y ambiental. Desde esta perspectiva, aportamos al tejido industrial y empresarial capacidades e infraestructuras que permiten transformar el conocimiento en soluciones operativas, reducir el riesgo tecnológico y acelerar su adopción industrial. Nuestra capacidad multidisciplinar nos sitúa como socio estratégico de las empresas, especialmente de las pymes, contribuyendo positivamente a su competitividad en un entorno global marcado por profundos cambios geopolíticos y tecnológicos. Se trata de una visión especialmente estratégica, porque muchos de los grandes retos industriales actuales exigen precisamente de esta capacidad de convertir conocimiento en soluciones operativas, como es el caso de las innovaciones en robótica avanzada. En este ámbito, desde Eurecat trabajamos para construir un hub líder para la nueva industria en Europa, en la que la robótica colaborativa y cognitiva marcarán la diferencia en la competitividad de casi todos los sectores. Para lograr este salto, contamos con nuevas infraestructuras de validación y escalado preindustrial, en las que desarrollamos proyectos tecnológicamente avanzados en robótica y automatización, y sensorización, que incorporan inteligencia artificial para impulsar avances en campos como la salud y el bienestar, la industria 4.0 o la agricultura de precisión, con impacto positivo en la economía y la sociedad.
En su actualización más reciente del ‘Regional Innovation Scoreboard’, la Comisión Europea ha posicionado a Cataluña como la región más innovadora de España, aunque, pese a que también está por encima de la media europea, su puntuación (110,7) está muy lejos de la lograda por las tres regiones líderes, con Estocolmo (Suecia) a la cabeza (155,4). Según su visión, ¿qué necesitamos para acercarnos a esas regiones líderes? ¿Cree que vamos en buen camino?
La respuesta implica, muy probablemente, tener en cuenta una suma de factores, pero el primordial es la apuesta por políticas de apoyo a la transferencia y a la innovación tecnológica por parte de las administraciones locales y regionales más avanzadas de Europa. En cualquier región, innovar genera valor añadido, nuevos puestos de trabajo, nuevo PIB y nuevos beneficios empresariales que impulsan a su vez nueva inversión y más innovación. Los países más competitivos son los que más innovan y los que más innovan son los más competitivos. Es una correlación directa a medio y a largo plazo. Además, innovar tiene un efecto multiplicador en la economía, porque es cuando se produce el retorno de todas las inversiones públicas y privadas, en infraestructuras, en condiciones de contorno y en talento. En España, los centros tecnológicos, que son agentes que trabajan especialmente orientados al desarrollo tecnológico y la innovación empresarial, tienen un impacto económico con un multiplicador de 8,5 euros por cada euro público invertido. En el caso de Eurecat, el multiplicador es de 9,37 en impacto económico directo, indirecto e inducido. Este impacto muestra que la apuesta que se hizo hace 10 años para potenciar un gran centro tecnológico como Eurecat es una de las claves que está impulsando la innovación a todos los niveles, abriendo una dinámica que hay que preservar y fortalecer.
Eurecat tiene un impacto económico directo, indirecto e inducido con un multiplicador de 9,37 euros por cada euro público invertido, mientras que la media de los centros tecnológicos en España es de 8,5 euros
En relación con la anterior pregunta, el pasado mes de noviembre se reunieron con Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Catalunya. ¿Qué le trasladaron al President?
Eurecat ha hecho posibles más de 16.000 proyectos y servicios de innovación tecnológica, con impacto en el desarrollo de nuevos modelos de negocio, productos, servicios y procesos de producción orientados a la competitividad del tejido económico e industrial. Hemos acelerado la innovación tecnológica de más de 3.200 empresas de todas las dimensiones y sectores, lo que supone un porcentaje significativo del 15,5 por ciento de las empresas que innovan en Cataluña, además de impulsar iniciativas innovadoras desde el punto de vista social, de la autonomía industrial y de la soberanía tecnológica.
Como habrá observado, estamos celebrando nuestro 10º aniversario, y en esta primera década de trayectoria hemos crecido para dar respuesta a las empresas en sus desafíos de innovación tecnológica y nos hemos situado como un aliado estratégico solvente y de confianza, tanto para grandes compañías como para medianas y pequeñas empresas de todos los sectores de actividad. En estos diez años hemos registrado un incremento medio anual por encima del 10 por ciento, que nos sitúa a la cabeza de los centros tecnológicos europeos de mayor crecimiento, gracias a una apuesta en ámbitos tecnológicos de fuerte crecimiento y demandados por las empresas. Asimismo, nuestro crecimiento en programas públicos competitivos nos ha permitido también acelerar el desarrollo de conocimiento en ámbitos clave en las áreas digital, industrial, biotecnología y sostenibilidad.
Pero lo más importante es que hemos alcanzado masa crítica y eficiencia para acelerar la investigación industrial, la innovación tecnológica y la transferencia de tecnología de las empresas para que la industria sea cada vez más resiliente y productiva, además de impulsar la creación de nuevo tejido industrial.
Uno de los grandes retos históricos del sistema de innovación es convertir el conocimiento en impacto real en el tejido productivo, especialmente en las pymes, mayoría en su cartera de clientes. ¿Qué barreras siguen existiendo y cómo trabaja Eurecat para superarlas?
Nuestro propósito último es mejorar la competitividad de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas empresas, acelerando e intensificando su actividad innovadora. Durante nuestra trayectoria, hemos prácticamente triplicado nuestros ingresos y plantilla, hemos desplegado nuestra actividad en 11 sedes en Cataluña y hemos multiplicado por más de 4 el número de empresas a las cuales prestamos servicios de innovación tecnológica. Más del 70 por ciento de nuestros ingresos, 75 millones en 2025, proceden de proyectos en colaboración con pymes. Analizando el contenido de los más de 16.000 proyectos y servicios de innovación tecnológica que hemos realizado, puede observarse cómo un elevado porcentaje incide en innovaciones de producto y proceso de pequeñas y medianas empresas. El efecto inducido de esta actividad es que, sin duda, la inversión privada en I+D en Cataluña ha crecido, mejorando muchos de los indicadores en los cuales había mostrado menos fortaleza, aunque, sin duda, hay barreras por superar, como las dificultades que tienen las empresas para trascender su día a día e identificar y priorizar las inversiones en innovación.
Para contribuir a invertir esta tendencia, nuestras capacidades multitecnológicas y pluridisciplinares son clave, pues nos permiten abordar proyectos complejos y altamente especializados. En este sentido, la aplicación de la robótica en procesos y operaciones industriales permite optimizar diferentes aspectos de la producción y la gestión de las industrias, de forma que es posible aumentar la eficiencia operativa e incrementar la productividad y la competitividad de las empresas. Hemos acumulado una amplia experiencia en la integración en la manufactura y en la logística de la robótica inteligente con capacidad de decisión, operación autónoma y manipulación avanzada de objetos, unos avances que contribuyen a la transformación de la industria. Pero la robótica está también incidiendo en otros sectores como son la agricultura y los cuidados de la salud y bienestar.
Tenemos una amplia experiencia en la integración en la manufactura y en la logística de la robótica inteligente con capacidad de decisión, operación autónoma y manipulación avanzada de objetos
Eurecat es un referente tecnológico en inteligencia artificial aplicada a entornos industriales. ¿Podría compartirnos un par de ejemplos de proyectos de transferencia real en los que hayan participado?
Eurecat ha desplegado ya más de 500 proyectos de inteligencia artificial con grandes corporaciones y con pequeñas y medianas empresas, que han contribuido a catalizar la transformación digital del tejido empresarial, desde la mejora de los procesos industriales y la personalización de productos hasta servicios relacionados con la ciberseguridad, la predicción de riesgos, la eficiencia y la sostenibilidad.
En entornos industriales, por ejemplo, hemos hecho desarrollos a medida para empresas como Kivnon, especializada en soluciones innovadoras de robótica móvil. También hemos desarrollado soluciones de intralogística con un robot aéreo autónomo capaz de transportar cargas. Su diseño está equipado con sensores avanzados y un sistema de navegación inteligente completamente embarcado que le permite evitar obstáculos y navegar tanto en interior como realizar transiciones al exterior e, incluso, automatizar maniobras complejas de despegue, aterrizaje o carga.
Recientemente, estamos explorando los drones de alta capacidad de carga, de hasta 35 kg, que permiten nuevas operaciones de automatización en logística, así como nuevos enfoques en mantenimiento y montaje, para contribuir a automatizar la industria y mejorar la seguridad y la eficiencia de los operarios. En el sector industrial, también hemos probado con éxito el diseño de sistemas productivos flexibles y precisos, capaces de adaptarse a una alta variabilidad de órdenes de producción gracias a la combinación de visión e inteligencia artificial, mientras mantienen al operador en el centro. Estas estrategias se han demostrado, por ejemplo, para el desmontaje de baterías y residuos electrónicos que requieren adaptación a distintos componentes.
En la esfera agraria, gracias a la IA, la plataforma robótica autónoma ROVAG, que hemos desarrollado junto con la empresa GeoEntec, aplica tratamientos fitosanitarios en cultivos, planifica trayectorias seguras, evita obstáculos, cuenta frutos y hojas, y detecta plagas o enfermedades de forma temprana en cultivos. Se trata de proyectos diferenciales que ejemplifican cómo Eurecat trabaja junto al tejido empresarial para trasladar la combinación de la robótica y la inteligencia artificial a soluciones reales, codiseñadas y adaptadas a las necesidades de cada sector, validadas junto con las empresas y listas para escalarse.
También destacan en robótica colaborativa y cognitiva. ¿En qué están innovando actualmente en este segmento? ¿Podría compartirnos algún proyecto?
La inteligencia artificial impulsa una nueva generación de robots más versátiles, autónomos y capaces de aprender y entender entornos cambiantes, para tener un impacto positivo en las personas y las empresas. En pocos años, veremos robots mucho más hábiles, gracias a la combinación entre inteligencia artificial y percepción, de manera que podrán aprender nuevas tareas con pocas demostraciones. En el futuro, los robots estarán mucho más presentes en la vida cotidiana, colaborando con las personas y formando parte natural del día a día.
En Eurecat estamos explorando cómo los robots pueden aprender de una demostración humana y reinterpretar movimientos para aplicarlo a todos estos sectores. En el ámbito social, desarrollamos diferentes tecnologías, como robots asistenciales que pueden ayudar a personas mayores o con movilidad reducida en las tareas diarias. Uno de los proyectos más recientes consiste en enseñar a un robot a realizar tareas complejas mediante la demostración de una persona. Se utiliza un dispositivo sensorizado impreso en 3D capaz de registrar cientos de datos de manipulación mientras el usuario interactúa con la herramienta. A partir de esos datos, el algoritmo puede aprender a reproducir los movimientos humanos y ejecutar las tareas con naturalidad.
Por otra parte, en entornos domésticos, desarrollamos robots asistenciales que pueden ayudar a personas mayores o con movilidad reducida en las tareas cotidianas. Las primeras aplicaciones ya están llegando en ámbitos como la logística, donde los robots deben manipular productos muy diversos, deformables o irregulares. También en el sector de la salud, con sistemas que deben ejecutar tareas que dependen de la situación de la persona, como en el caso de las personas mayores, en entornos cambiantes. Además, deben tener la capacidad de interactuar con los humanos de forma que puedan entenderse y adaptar el lenguaje a la situación.
La ROSCon España 2025, organizada por Eurecat a finales de 2025 con el apoyo de Open Robotics, de la propia AER y de una decena de patrocinadores del sector, mostró el desarrollo de robots cada vez más autónomos e inteligentes con aplicación en sectores como la agricultura, la industria o el entorno doméstico. En este sentido, permitió constatar que estamos entrando en una nueva etapa en la que la inteligencia artificial y la cognición ya no son complementos, sino el núcleo del comportamiento robótico. Los robots no solo ejecutan órdenes, sino que aprenden, interpretan y toman decisiones.
Uno de los proyectos más recientes consiste en enseñar a un robot a realizar tareas complejas mediante la demostración de una persona, para lo que utilizamos un dispositivo sensorizado impreso en 3D capaz de registrar cientos de datos de manipulación mientras el usuario interactúa con la herramienta
En la última edición del anuario INSIGHT, repasamos el estado de implementación de los fondos europeos en España. ¿Han podido aprovecharlos?
Como mencionaba anteriormente, participamos en programas competitivos financiados por fondos europeos. Desde el programa Horizonte Europa, el programa Digital Europeo y hasta los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE, Next Generation EU, o los conocidos fondos FEDER, en Eurecat analizamos bien las oportunidades que brindan de financiación de nuestras actividades y, sobre todo, para la colaboración con empresas, así como para la compra pública de innovación y colaboración público-privada. Para ello contamos con nuestros propios expertos en esos programas, en la vertiente técnica y en la vertiente administrativo-financiera. Nuestra recomendación es aprovechar esos fondos para la ejecución de los proyectos de investigación aplicada e innovación que las empresas quieren llevar a cabo, y no al revés. Así mismo, como apuntaba antes, pensamos que debería haber una mayor apuesta por parte de la Administración pública a la hora de destinar fondos públicos para la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación industrial.
Eurecat participará en la nueva Comisión de Inteligencia Artificial de AER Automation, a través de la figura de Daniel Serrano, director de la unidad de Robótica y Automatización del centro. ¿Qué esperan aportar en este nuevo espacio colaborativo?
Esperamos que nuestra participación en la nueva Comisión de Inteligencia Artificial de AER Automation nos permita contribuir a innovar para dar respuesta a las necesidades de flexibilidad, adaptabilidad e inteligencia que tiene la industria. La robótica vive una nueva revolución en la que los robots ya no solo ejecutan órdenes, sino que comienzan a percibir, aprender y adaptarse a su entorno con una inteligencia cada vez más parecida a la humana. La combinación de sensores avanzados e inteligencia artificial generativa está dando lugar a una nueva generación de máquinas capaces de colaborar con las personas, improvisar e incluso razonar sobre sus acciones.
Necesitamos robots que puedan responder ante la variabilidad, interpretar situaciones nuevas y colaborar con las personas. La nueva generación de robots no solo ejecutará órdenes, sino que aprenderá, improvisará y entenderá entornos cambiantes, lo que abre un nuevo horizonte en el que es clave el papel de los centros tecnológicos como Eurecat, conectando la investigación y la industria, compartiendo espacios comunes de experimentación y validación tecnológica, para hacer llegar la robótica avanzada allí donde genera valor real.
¿Cómo valoran su experiencia como asociados de AER Automation?
Pertenecemos a AER desde antes de la propia creación de Eurecat porque uno de nuestros centros tecnológicos de origen ya era miembro activo de la asociación. Venimos participando y colaborando en las comisiones de trabajo, en los proyectos asociativos, en las jornadas, summits y ferias en las que la asociación participa y organiza. Además hacemos uso de las herramientas y servicios que la asociación pone a disposición de los socios. Especialmente valoramos los encuentros con otros socios, que nos permiten conocer mejor a los especialistas y a los técnicos del sector, compartiendo ideas, soluciones e incluso levantando nuevas iniciativas o proyectos de interés tanto para las empresas como para el beneficio de la sociedad. Es por ello que también estamos orgullosos de haber contribuido al crecimiento que ha tenido la asociación durante estos recientes años. Eurecat quiere ser un motor de esta nueva era de robótica avanzada, un horizonte en el cual valoramos mucho la estrecha colaboración que mantenemos con AER Automation.
Nuestro papel es conectar la investigación con la industria y la sociedad, transfiriendo conocimiento y tecnología para el desarrollo de una robótica útil, ágil, robusta y humana para ampliar su presencia en la sociedad y en los sectores profesionales. Y, en esto, AER Automation nos es de gran utilidad y valor, especialmente gracias al equipo de profesionales que en ella trabajan. Buscamos impulsar una robótica presente tanto en hogares, hospitales y servicios ciudadanos, para mejorar la vida de las personas, como en fábricas, campos, almacenes y entornos profesionales, y para contribuir a una industria más eficiente, competitiva e inclusiva.
En pocos años, veremos robots mucho más hábiles gracias a la combinación entre inteligencia artificial y percepción, capaces de aprender nuevas tareas con pocas demostraciones y de adaptarse en tiempo real a situaciones inciertas. Pero también estarán mucho más presentes en nuestra vida cotidiana, colaborando con las personas y formando parte natural de nuestro día a día. Igual que ya ocurre en países como Japón o China, la robótica dará un paso adelante hacia una convivencia más estrecha entre humanos y máquinas, con aplicaciones útiles, seguras y respetuosas. Pero siempre con el ser humano al mando y con plena trazabilidad de las decisiones y control responsable de la tecnología. Este espíritu lo compartimos con la actual dirección de AER Automation. Finalmente quiero aprovechar la ocasión para felicitar nuevamente a la asociación y a todos sus asociados por su reciente cuadragésimo aniversario.





